Friday, November 27, 2009

Quiero matar a Maria.
Es un deseo constante, sin sosiego, brutal.

Wednesday, November 25, 2009

Steph

Have I really lost the love?



Fuck.

Reivindicación de la talla 9




Tuesday, November 24, 2009

Esto es lo que me cruza por la cabeza

Todas son más bonitas que yo. Las miro y todas tienen ese algo que las hace femeninasy deseables. Casi como si no se jactaran de ello, que es lo peor.
Todos tienen algo que decir menos yo. No tengo ganas ni interés. Me siento monotemática y aburrida. Mi mente divaga por otros lares y mientras ellos hablan sobre cómo cambiar al mundo yo pienso Uy cómo se hará un stopmotion en la Mac. Pero obvio nunca lo haré, como tantos y tantos proyectos inútiles que me he planteado. Y es que si no tengo a alguien a mi lado me anulo.
Mi jefe ya no me quiere. Yo, por supuesto, vivo enamorada de él. Yo, en cambio, soy un bien intercambiable y funcional. Menos y menos funcional cada vez, parte por la depresión, parte porque ya hay alguien mejor a la mano y así es la cosa con los bienes, el más eficiente gana el mercado. Me diluyo.
Me siento apabullada. Sé que tengo que despertar pero no encuentro cómo. Parecería sencillo, como decidirse un buen día a hacer las cosas de un modo diferente, pero esa es la patología: la imposibilidad de cambiar las actitudes, de corregir las sensaciones, de enrutar por una vía diferente las emociones. La patología es una prisión invisible e infranqueable.
Mientras los demás hablan en lo que pienso es que no quiero estar aquí. Que soy paquidérmica y torpe ante los demás. Soy la que tira el tenedor en la comida, la que se tropieza con el vaso de agua, la que titubea en medio de una presentación, la que olvidó subirse el zipper de los pantalones... soy el tipo de chica por el cual siempre sientes un poco de pena.
Yo no siento pena. Siento angustia, y eso es lo peor. Porque todo lo que hago, lo hago como quien es un sonámbulo, a medias dormida y a medio despierta. Esto sí que es una joda...
Eso es lo que me cruza por la cabeza mientras estoy trabajando en Perú.

Monday, November 23, 2009

Live from Lima

Yo ni quería venir. El sur del continente me da muy igual, a pesar de que siendo franca, es el el norte donde no me ha ido bien. Pero alguien tenía que venir, y mejor yo que ellas. La una, porque no iba a hacer fuck all aquí, y la otra porque yo la prefiero en Londres. Así que, pshé, tomé el avión y me vine para Perú. Lo primero que me descorazonó fue que el business class de Aeroméxico no tiene mucho de business class que digamos. Al menos no es como el de British Airways, y allí ya empecé a pensar qué pinche está esto. No dormí nada, nada. Cuando llegué a Lima lo primero que me pareció extraño es que es un puerto. Vaya indiorancia la mía, yo ni siquiera sabía que Lima estaba junto al mar. Y de allí pa'l real, Lima me ha dado sorpresas bonitas (que es lo que siempre pasa cuando uno no espera nada).
Los peruanos no están tan pior. Paul me los había descrito como short&brown, lo cual me sonó a cualquier mexa. Es cierto, grosso modo son así, pero son amables y simpáticos de a madre. Platican, igual que yo, con quien se deje. Bien risueños ellos. Me han caído rebién. A dos o tres ya les hice ojitos de Hey guapo porque tiene una influencia negroide bastante sexy.
La vida en Lima es carísima. Lo cual me hace sentir menos mal de vivir en el défe. Acá todo cuesta de cien pesos para arriba, y hazle como quieras. Los taxis son carísimos, la comida, la ropa, los zapatos de vil plástico, todo es ridículamente caro. Pensé, bah, es la zona, así que caminé y caminé y caminé hasta llegar a un mercado de esos de Pásele marchante barabara barabara, y nada. El kilo de pepino melón estaba a diez soles cincuenta, osea cientocincuenta mexican pesos. Me compré un pepino desos nomás por curiosa.
Las peruanas no usan aretotes. Y muchas no usan ni aretitos. En mi cruzada del día de hoy me fui de chópin a conseguir el tradicional souvenir de La Diva Cordero. Ahora me decidí que quería que fueran unos aretes. Anduve camine y camine y los que encontré nomás no me hacían ojitos. Total, en un pasaje de artesanías para europeos -porque había puro güerejo patas de conejo allí- encontré unos aretes de cerámica muy coquetones que me llenaron el ojo. Me puse a observar después a las peruanas y me di cuenta que efectivamente, los aretes no son el accesorio de moda.
Hay harto gusto por lo chino. Creo recordar in the back of my mind que algo de influencia china llegó a Perú, pero si soy honesta no me acuerdo al cien. Si hubiera puros puestos de sushi diría que es herencia de Fujimori, pero aquí hasta en el mercado de los marchantes, la comida china (los fideos de arroz y una pasta extraña) estaba a tutiplén. Hoy creo que iré al barrio chino, así que ya les estaré informando.
Esas cosas que compartimos. Hay lo normal, McDonald's, Burger King, KFC, Pizza Hut, pero también hay una cadena que se llama Bembos que hacen "sandwichs", o sea hamburguesas, pero se ve que les meten cosas raras como peperoni. Total, me voy a dar una escapada para probar una si puedo. Hay Payless shoes, Scotiabank y cerveza Corona. (Una pinche cerveza Corona cuesta 15 soles, mientras que una cerveza local cuesta... 11 soles. No hay derecho.)

Para ver mis fotos da clic aquí

Pero la neta no tengo ganas de trabajar.
Seguiremos informando.

Thursday, November 19, 2009

I will never find redemption, no matter what I do. There is no peace. I will always be portrayed as a crazy person, a sinner, a scandal, a whore.
That is why I always have to be away from these 3 mothers: my mother, mother superiors and motherfucking Paul.

Las cosas malas

Cuando termino una relación, olvido las cosas malas casi ipso facto. Hoy de madrugada me volvió a asaltar el olor de Gisela. La sensación de sus caderas en mis manos, los rizos de su abundante cabello, lo mucho, muchisimo que aún la quiero y todas las veces al dia que me pregunto cómo estará, qué será de ella. Luego recuerdo a Maia, la infame ex novia, y a todas las demás que le encantaba pasarme por las narices -a tal persona le gusto, con esta otra estuve en el faje absoluto, aquella está bien buena- y cómo yo me sulfuraba en la más clásica de mis versiones. Aún asi, toma un esfuerzo consciente el recordar estas cosas feas de estar con Gisela. Todo lo demás lo llena su risa, sus gestos, su sensualidad.
Es peculiar que esto mismo me sucede con todas y todos -muy al estilo Fox, cómo no. Con todos menos con Maria. Pensar en ella es acordarme de golpe afuera de Gayosso ya muy entrada la noche. Todo para que la esposa de su ex amante, un tal Luis Xavier López-Farjeat (esposa que además fuera su mejor amiga cuando Maria se estaba acostando con el prometido-ahora-esposo de la susodicha) no se sintiera insultada por nuestra homosexualidad. Eso, o todas las veces que se quedó dormida. Eso, o todas las veces que todo lo demás estuvo antes de mi (o antes que yo, cómo se dice) en su lista de prioridades. Eso, o todas las veces que se sintió insultada (emasculated) cuando yo tenia el descaro de corregir una edición. Necesariamente esto me lleva a pensar en Arma Mortal 4.0, cuando dispuso en su edición de mi texto que el C4 era un arma de fuego y no un explosivo (hágame usted el rechingado favor). O cómo me presentaba como "una amiga". O cómo lloró a sus treinta y tantos por que papá y mamá le dijeron Fuchi eres gay. Y de las tantas, muchas, repetidas veces que lloré.
Quizá yo no tengo más vida que mis amores. Lo son todo para mi. Lo pienso todas las noches en que tolero pacientemente los brazos de Paul alrededor de mi cuerpo y todos los dias que lo miro con adoración dolida. Cualquier otra en mi lugar lo dejaria, lo sé. Lo mismo me decian de Maria. Pero muy a pesar de todas las que entran en la cama de Paul -aqui, en Londres, en Canadá, en Azerbaijan, en Rusia, en Gales- no puedo. Y asi mejor tiendo a olvidar las cosas malas, aunque despuecito se me regresen como búmeran.

Thursday, November 12, 2009

Dosis

Cada tercer dia, o cada que me sea necesario, me recordaré lo siguiente:
Yo siempre quise vivir en Londres. Me gustan sus historias, su clima nublado, el acento de su gente, lo multicultural de sus calles, lo fashion y clásico que es.
Yo le dije a Cecil una vez que seduciria a un inglés para que me llevara a vivir a Londres.
Paul me quiere llevar a vivir a Londres.
Cada vez que yo ponga medio pie fuera de la puerta para dejarlo porque ya no lo aguante pensaré en esto. Yo lo estoy usando y hasta que no logre ser ciudadana de la Isla, me niego a dejarlo.
Me voy a ir a Londres, me voy a ir a Londres, me voy a ir a Londres.
Que a qué costo, me preguntan.
A uno que no es tan alto, porque he llegado a donde sólo las mejores escorts llegan. A una casa en Polanco, a viajecitos de fin de semana, a pasármela en la pachorra.
Que malo que mi mentalidad de puta sólo llegue al 65%. Ese otro por ciento no me deja vivir a veces.

Del pasado

Supe que el domingo Silvana iba a presentar su libro en la FILIJ. Me hice la nota mental de ser cortés y enviarle un correo, un mensaje, un algo, pero se me olvidó. Silvana se me olvidó.
A Paul se le olvidó con cuántas mexicanas se ha acostado. Tú te has acostado con más que yo, me dijo enfurecido. Yo le conté: Avril, Natalia, Edna y dos más que se echó conmigo, asi que, qué dijiste papacito. Tú llevas cinco. Y al menos yo lo hice con su consabido amor. Ya vas otra vez a hablar de Maria, me dijo. No, yo me referia a Gisela.
Maria se me olvidó.
Recibi un mensaje de texto de Gladys. Después un correo y después otro más preguntando por qué no le queria contestar. La verdad es que, si, ni modo, se me olvidó.
Ultimamente no sé si ando desmemoriada, desapegada o nada más ahuevada con lo que un dia fue. Psht, si total no volverá.

Esta no es una sopa del día

Bueno, pues me bajo
Ps como usté quiera...


***
No lo pude evitar. La Diva se puso de pech...ito.

Tuesday, November 10, 2009

Es cierto

Me quitaron el Wellbutrin. Finalmente ese efecto secundario exótico (puede provocar pensamientos suicidas) entró de lleno. Me siento mal.

Mal.

Mal.

Mal.

Y me es muchas veces más fácil escribir que me siento mal que mirar a los ojos a alguien y decir Necesito ayuda.
El neuropsiquiatra me recomendó seclusión voluntaria de un mes. De a seis mil pesos el dia, no gracias, sin incluir los medicamentos ni el tratamiento. Es el pinchi spa más caro del mundo, pensé. Con esa lana me largo un mes de seclusión voluntaria a Can cun y regreso curadisima, nomame.
Total, he estimado que lo más viable es botarme ese dinero en un viaje exótico, onda a la india, y guardar tres mil pesos, lo suficiente para un tanque de nitrógeno y una bolsota ziplock para acabar con mis angustias. Y con algunas angustias ajenas.
Ultimamente mi tristeza máxima es que
Paul, me voy a Huatulco
Que te vaya bien
Pero... pero me voy con otro hombre
Ps 'ta chido
Te vale madre, verdad
Pues si, qué quieres que te diga, esto es el siglo veintiuno, muy liberales todos y contentotes
Te me vas a chingar a tu madre

Es bastante gacho valerle madre al tipo con el que vivo, sea o no una ficción de taranovela del dos.